domingo, 24 de abril de 2022

Lo de siempre

Como casi siempre, el Real Murcia empató en su visita al Álvarez Claro de Melilla. 

Dio igual que jugase una primera media hora espectacular, que se adelantase con el ya habitual latigazo de Ganet, está vez a los quince segundos, cuando muchos aún no habían encendido la tele y que al cuarto de hora Inoussa hubiera hecho el segundo aprovechando una acrobática asistencia de Carrasco. 

Dio igual que el narrador de la 7 estuviera celebrando el ascenso por anticipado porque el Murcia casi siempre empata en Melilla. Un mal despeje de la defensa aprovechado por los locales y una indecisión de Serna, la primera que le recuerdo en toda la temporada bastaron para igualar el choque antes del descanso. 

Al Melilla le bastó con aprovechar los dos regalos para sumar un punto que parecía imposible tras el buen arranque pimentonero y confirmar la equis que figuraba en todas las quinielas. Un empate que no fue malo del todo ya que, como el Hércules tampoco ganó su partido, el Murcia sigue tercero a falta de tres jornadas en su pelea por una ventaja en caso de empate en semifinales que puede ser decisiva.

lunes, 18 de abril de 2022

Homenaje al Pipa

El otro día nos dejó el Pipa. Para el murcianismo ese apodo sólo puede asociarse con José Carlos, el Pipa Gozalves, coordinador del fútbol once de la factoría grana desde hacía ya varias temporadas.

La grada guardó un emotivo minuto de silencio antes del partido roto por un desgarrador "Viva el Pipa" al que respondió el público con un "Viva" refrendado por una  salva de aplausos que hizo que el Murcia saliera decidido a rendir el mejor homenaje posible a su coordinador.

Fue una tarde en la que todo salió bien para sorpresa de muchos. El árbitro pitó un penalti a favor en un derribo a Ganet que Julio se encargó de marcar por la escuadra, Inoussa aprovechó su velocidad para convertir en gol una mala cesión del Calvo Sotelo y aunque Wilson Cuero cumplió con la maldición de los ex marcando por fin en el Enrique Roca, Ganet se encargó poco después de sentenciar 

Además, el Murcia fue el único de los seis primeros que ganó dejando al Eldense a siete puntos a falta de doce por disputar. Una tarde redonda para apuntalar la clasificación para  un playoff que puede ser un sueño o una pesadilla según como termine.

martes, 12 de abril de 2022

Hasta el final

Hasta el rabo todo es toro, decía Gaspar Rosety en sus retransmisiones deportivas y el Murcia lo demostró el domingo ante el Hércules en un clásico centenario condenado al infrafútbol por las circunstancias del fútbol moderno. Dos históricos venidos a menos con parecidas urgencias que se vieron las caras en un duelo que pudo ser decisivo para cualquiera de ellos pero que acabó en tablas dejando las cosas igual que estaban en la previa pero con una jornada menos por disputar.

El Hércules dio primero al aprovechar un regalo de la defensa local a los cuatro minutos de juego, cuando muchos aún no habían puesto el culo en su asiento, pero no dio dos veces al fallar un penalti al cuarto de hora que Serna se encargó de desbaratar para mantener con vida a su equipo.

A partir de ahí los visitantes empezaron a perder tiempo y el Real Murcia comenzó a remar contracorriente como tantas veces a lo largo de su historia. Los granas dominaban pero no marcaban y así se llegó al tiempo añadido donde el colegiado pitó un penalti a favor de los locales que esta vez no desaprovechó Carrasco para establecer la igualada. El Murcia marcando de penalti en el último minuto es algo que yo no recordaba desde el gol de Curto al Ibiza antes de la pandemia.

Al final, todo cambia para que todo siga igual. Murcia y Hércules siguen optando al playoff con un punto más de ventaja respecto al Mar Menor y al Eldense por lo que la jornada no fue del todo mala. Es más, los murcianistas se fueron contentos a casa con la satisfacción de salvar un punto en el último suspiro ante un rival directo en la pelea. 


martes, 5 de abril de 2022

Con la muerte en los talones

Llegué al partido tarde, tal vez como el Murcia, que encajó un gol pasado el cuarto de hora que parecía condenarle a salir del playoff después de tantas jornadas instalado en la zona noble de la tabla. El Eldense, su perseguidor en la clasificación empatado a puntos hasta la tarde del domingo parecía haberle tomado la medida a los granas, a los que ya venció en la primera vuelta en el Enrique Roca, cuando los pimentoneros se fueron a por el triunfo y perdieron el empate al recibir una contra letal en el descuento.

Llegué a la televisión en la segunda parte, poco después de que Inousa, muy activo durante todo el choque, igualara y justo cuando el Murcia botaba la falta que supuso el segundo que predijo Sandroni. Las cosas no podían ir mejor. El Real vencía y convencía en una segunda parte excelente, dominando sin pasar apuros a un rival directo hasta que el árbitro señaló un penalti a favor de los de Simón para sentenciar que Carrasco no supo transformar.

A partir de ahí me entró el miedo. El Murcia corría con la muerte en los talones y el fantasma del empate sobrevolaba el campo del Eldense hasta que Ganet, imperial en todo lo que vi, forzó la segunda amarilla para el central de los locales y el Murcia se serenó. Escondió el balón en los últimos minutos moviéndolo de lado a lado hasta que Armando, que había provocado el penalti, sentenció con un gran derechazo desde fuera del área. El capitán se agarró el escudo y se fue a celebrarlo con la marea grana que ocupaba el fondo del Nuevo Pepico Amat. Una afición castigada por los palos pero que sigue levantándose para apoyar a su equipo allá donde vaya. 

Confieso que me emocioné. Por la victoria tan importante, por el gol tan decisivo y por aquellos locos que cogieron el coche para ver otro partido de su equipo después de perder el domingo pasado. Y es que la vida puede ser maravillosa.


Ahora

 El Real Murcia terminó la liga regular de la mejor manera posible. Derrotó al descendido Toledo por dos a cero, reservó a los amonestados p...